C234-MI NOMBRE ES ZAYD AL- RASHID
Hazem hizo una mueca de duda mientras observaba la puerta por donde Rania se había retirado con las estilistas del palacio.
—¿Estás seguro de esto? —preguntó, cruzándose de brazos—. Jamal no es estúpido. Va a desconfiar.
Zayd negó, acomodándose los puños de la túnica.
—El parecido es exacto. A estas alturas, nuestro único problema real es que la mande al diablo. Pero conociendo su comportamiento lascivo, es casi seguro que muerda el anzuelo y acepte recibirla.
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