C220 - BIENVENIDO A TU PROPIO PALACIO
Zayd empujó las pesadas puertas del majlis con la fuerza que le quedaba, irrumpiendo en el salón. Lo primero que impactó contra sus ojos fue la figura de su madre. Sila estaba allí, de rodillas sobre el suelo, con las manos atadas rígidamente detrás de la espalda y el vestido de seda manchado de una sangre espesa. No era la suya, sino la de Ibrahim.
Al ver la escena, Zayd se detuvo en seco.
Pasó un segundo.
Solo uno, pero fue suficiente para que el mundo se