C213- EL DESTINO NOS UNIÓ UNA VEZ Y NOS SEPARA OTRA VEZ
Jade acababa de dejar el teléfono sobre la mesa, cuando los dos hombres de Faisal entraron con la cabeza baja. Ella ya sabía que las noticias eran malas.
Los hombres que traen buenas noticias no entran mirando el suelo.
—Señora. —El primero se detuvo a dos metros—. Fuimos al apartamento de su primo. Está desvalijado, además el guardia Fahad tampoco aparece.
Jade se quedó quieta, solo unos segundos, luego agarró la taza de porcelana de la me