C212-TE ESTOY PIDIENDO QUE VIVAS
Zayd los miró a los dos.
A su padre con el libro cerrado sobre las rodillas. A su madre con la tetera todavía en la mano. Y guardó todo lo que estaba sintiendo en algún lugar donde no estorbara porque no había tiempo.
—Padre. Madre. Escúchenme. —Se adelantó un paso—. El palacio está comprometido desde adentro. He recibido una advertencia directa. Los movimientos de Jamal en el sur son una distracción para desguarnecer la capital. Esta noche salen del reino los do