C167- DESCARTADA
Zayd entró en modo líder implacable en cuanto pisó la central operativa de la provincia oriental. Sin quitarse la túnica, se plantó frente a las gigantescas pantallas de control que parpadeaban con alertas rojas. Durante horas, movió hilos políticos con llamadas relámpago a ministros y gobernadores, ordenó bloqueos de seguridad en las carreteras circundantes y envió a sus equipos armados privados en helicópteros para contener físicamente la brecha en el desierto.
Su mente para