C166- SABOTAJE
La revelación tomó por sorpresa al Jeque. Zayd se enderezó en la silla, apoyando los antebrazos sobre la madera pulida del escritorio.
—¿Hablas en serio? —cuestionó, incrédulo—. Tu esposa no tiene ni dos meses de fallecida.
—Tan en serio como que el control del mercado en el Golfo es nuestro norte, hermano —sentenció Beyhan con amargura—. Las alianzas comerciales no esperan a que un hombre llore a sus muertos. Pero no te quito más tiempo. Ya llegué al lugar al que voy en Manhatta