C12: LA DESEABA A ELLA.
C12: LA DESEABA A ELLA.
Afuera de la puerta, Jade llevaba diez minutos escuchando.
Un jadeo, luego otro.
Sus dedos se apretaron alrededor del brazalete de oro que sostenía.
Lo apretó más.
Más.
Hasta que el borde del cierre se hundió en su palma y dos gotas de sangre cayeron sobre el mármol blanco del suelo.
—¡Ah! —escuchó otro gemido y el dolor en su pecho no hizo más que crecer.
«Te odio» El pensamiento llegó como una sentencia. «Te odio, Mariam Sabag, con cada hueso de mi cuerpo. Llegaste a q