38. Titiriteros.
POV Chantall
El teléfono no deja de sonar insistentemente.
Malditø aparato. Detesto que me arruinen una buena sesión de sexo.
—¡Contesta ese putø teléfono! —ruge Xavier, con la respiración agitada y el cuerpo aún tenso—. Sabes cuánto odio ser interrumpido. ¿Por qué no lo desconectaste esa mi£rda?
Resoplo, frustrada. Me levanto de la cama con desgano, la piel aún sudorosa, y tomo la bocina del teléfono con mala gana.
—¿Qué carajos quieres? —bufo, sé perfectamente que la única que se atrevería a