37. Amenazas claras.
POV Alec.
Emilia lleva mi paciencia al límite.
Siempre con lo mismo… el divorcio, el rechazo, ese muro que levanta cada vez que me acerco. Y yo, mientras tanto, lo único que quiero es poner el maldito mundo a sus pies.
Ahora está lo de Pamela. Su secuestro me tiene cabreado, con la sangre hirviendo, sintiendo que reviento por dentro. Le pido a Dios que no le pase nada… porque si algo le sucede, sé que mi princesa Mérida no me lo perdonaría jamás.
Las paredes de la casa de Emilia fueron pinta