CELOS DE DANTE.
-Señorita Moree, que gusto, dijo Dante al reconocer a la famosa fotógrafa, a quien él admiraba y quien había sido su mentora en un curso que había llevado hacía algún tiempo, ya que el hombre era aficionado a la fotografía.
-Disculpe, ¿usted es? Preguntó la mujer haciendo sentir a Dante incomodo, ella sabía perfectamente bien quién era el hombre, de hecho, fue su mejor estudiante, el hombre era increíblemente bueno en lo que hacía con una cámara fotográfica en sus manos.
-Qué pena, soy Dante Fa