El tren no salió el día de nuestra llegada, se retrasó unos días para poder recolectar los cuerpos de los licántropos y hacer un funeral para los perdidos... pero no me presente a la ceremonia.
El sonido de la puerta del camarote abriéndose llegó a mis oídos mas no me molesté en voltear a ver a la persona que entró en mis aposentos y continúe con mi lectura del libro tan extraño que había encontrado en esta realidad, en su lugar me conformé con esperar las palabras que seguramente tendría para