Mundo ficciónIniciar sesiónEl doctor Aris suspiró, cerrando la carpeta por un momento. Se notaba que estaba en una posición imposible. —Gabriel, ¿podrías darnos un momento a solas? —pidió el médico, mirándome con una mezcla de lástima y profesionalismo.
—No me voy a ir —dije, sintiendo que la ira empezaba a mezclarse con mi dolor—. Es mi hijo, Isabella. Aunque me odies por ha







