—¿Y bien? —la voz me salió como un graznido.
—Hubo una complicación. Tal como temíamos, el tumor estaba más vascularizado de lo que mostraban las imágenes. Hubo una hemorragia masiva a mitad de la intervención. Tuvimos que tomar decisiones críticas en segundos.
Me faltó el aire. Mis pulmones se negaban a expandirse. —¿Qué pasó, doctor? Dígamelo de una vez.
—Recibimos tu documento de prioridad justo a tiempo —continuó el médico, mirándome con una seriedad que me heló la sangre—. Eso nos permitió