Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe levanté, entregándole a Dominic a una de las niñeras que pasaba por allí, y le hice un gesto a Lucas para que me siguiera hacia la terraza. El aire exterior estaba helado, pero prefería el frío de los Alpes al calor asfixiante de esa sala llena de futuros padres felices.
Nos apoyamos en la barandilla de piedra, mirando hacia el bosque.
—¿Qu&ea







