—¡Es una locura! —exclamé, sintiendo que la rabia y el agradecimiento luchaban en mi interior—. ¡Liam, tú tienes a Mía aquí! Están planeando su futuro. ¡Lucas, tú estás a un paso de ser Capitán de esta estación si yo me voy! No pueden dejar Thalassa por una guerra que no es suya.
—Te equivocas, Gabriel —dijo Liam, y su voz ya no era la del chico novato—. Isabella es de la 314. Ella nos cuidó, nos alimentó, nos hizo sentir que éramos más que solo tipos que apagan fuegos. No vamos a dejar que te