Narrado por Gabriel Calvelli
Ciento veinte días.
Ese es el tiempo que ha pasado desde que vi cómo las luces traseras de aquel blindado negro se llevaban a mi mujer hacia el abismo de los Carrington. Cuatro meses en los que Thalassa ha seguido su curso: el mar sigue rompiendo contra el muelle, los turistas siguen viniendo los fines de semana y las alarmas de incendio han sonado trece veces. Pero para mí, el reloj se detuvo en aquel hangar.
He pasado cada maldito segundo de estos meses sumergido