Un día distinto en la pensión
El amanecer trajo consigo un murmullo distinto en las calles. La gente no solo hablaba del reconocimiento y de las pruebas entregadas al tribunal: ahora comentaban lo que habían leído en periódicos extranjeros y escuchado en estaciones de radio internacionales.
Gabriel entró en la pequeña sala de la pensión con varios periódicos en la mano. Los dejó sobre la mesa, desplegándolos uno por uno.
—Mira esto, Isa. París, Roma, Nueva York. Todos hablan de ti.
Isadora