La ciudad no había dejado de hablar de los últimos acontecimientos: explosiones en depósitos clandestinos, filtraciones mediáticas que sacudían los cimientos de la élite, y un misterioso "Ángel" que parecía mover los hilos desde las sombras.
Isadora observaba esas noticias desde la sala de un apartamento seguro. El brillo de las pantallas iluminaba su rostro, y aunque la voz de los presentadores variaba entre incredulidad y especulación, había algo en común: todos intuían que una fuerza desco