La mañana posterior a la gala, las calles de Bruselas amanecieron con periódicos agotados en todos los kioscos. Los titulares no dejaban espacio a dudas:
—«La heredera de Liria reaparece tras años de silencio».
—«Isadora Morel rompe las cadenas de su pasado».
—«El legado de los Condes de Liria resucita en Europa».
Las imágenes de la noche anterior inundaban pantallas y redes sociales: Isadora descendiendo de la limusina junto a Gabriel, el collar de zafiros brillando bajo los flashes, y su disc