Todo estaba diseñado para que sintieran que el suelo bajo sus pies se desmoronaba, pero sin derribarlos… todavía.
Rafael volvió a acercarse.
—Podemos coordinar el lugar del encuentro. Si quieres algo con impacto, hay una gala benéfica en tres días, llena de empresarios y prensa.
Isadora meditó un segundo.
—No. Será antes. Ellos están heridos, confundidos y desesperados. Quiero que, cuando me vean, todavía tengan las manos manchadas del escándalo de hoy.
Nala sonrió.
—Entonces solo queda p