La biblioteca del convento de San Rafael estaba escondida entre muros centenarios, cubiertos por la hiedra, en un rincón olvidado de Cataluña. Oficialmente, cerrada desde hacía dos décadas. Extraoficialmente, aún viva para los que sabían buscar lo invisible.
Rafael, Nala y Elías atravesaban los pasillos húmedos con linternas en mano y los corazones acelerados. No por miedo al lugar… sino por lo que podrían encontrar.
—Según el mapa de los archivos históricos de Liria —dijo Elías, revisando un p