CAPÍTULO SESENTA Y DOS: SONRISA TONTA.
Avy Taylor.
El sol de Londres se filtra por los ventanales del apartamento de Ethan con una timidez clara que me hace parpadear un par de veces, hasta que la luz deja de molestar mis ojos. Me despierto entre las sábanas sintiendo el dulce dolor corporal y el calor que desprende el cuerpo de Ethan al tenerme contra él.
Una sonrisa tonta de mujer enamorada se me escapa al pensar en lo que estoy viviendo. No puedo creer que le dije que sí frente a su familia;