Al amanecer, las tropas se preparaban para partir. El bullicio y el movimiento llenaban el aire, mientras los guerreros ajustaban sus armaduras y revisaban sus armas. Aradne, sin embargo, estaba sumida en la tristeza por tener que alejarse por primera vez de su hijo por tanto tiempo.
Gedeón, por su parte evitaba a Mara a toda costa. Estaba furioso con ella y no quería lidiar con sus actitudes berrinchudas en ese momento.
Mara estaba desesperada por despedirse de él, trataba de acercarse, pero u