CAPÍTULO 23 —Tengo una hermosa novia.
—Parece un sitio tranquilo… —mi madre comentó cuando llegamos a una especie de residencia.
Estaba aterrada con esa mirada rayada de mi padre, y eso que Alexey no había aparecido hasta ahora, sin embargo, aquí estaba Luka, que se apresuró a abrir una casa de dos pisos mientras cerré mis ojos.
¿Por qué Alexey no me había hecho caso, y había optado por algo más simple?
Ni siquiera iba a vivir aquí de todas formas.
—¿No es muy grande para ti? ¿Cuánto costará? —Irina se despegó de mi mano para corre