CAPÍTULO 16 —Una cena, no laboral.
Anastasia.
Me agité demasiado, y por primera vez en medio de esta nube oscura, tuve un poco de cordura, y salí de su encerrona y lo rodeé.
—Señor… por favor, ¿de qué se trata esto? ¿Se burla de mí?
Él puso dos de sus dedos en la boca, y se sintió pensativo. Caminó hacia el escritorio, y luego tomó la carpeta.
—Vete o quédate… —me los entregó—. Ve a casa o quédate en la oficina, hoy leerás este contrato, y lo discutiremos esta noche…
—¿Qué? —alcé mi voz frustrada.
Entonces él se frenó y se giró