CAPÍTULO 13 — Todo ha acabado para mí.
Anastasia.
Había planeado mil excusas, todas muy válidas para salirme de este embrollo, pero no sabía con qué valentía lo iba a enfrentar.
A diferencia de ida, regresar pasó en minutos, y cuando mis pies estuvieron en Moscú sentía alivio y terror a la vez, pero ya vería qué podría hacer en los siguientes días para cambiar la idea de mi jefe, con respecto a mis padres.
De ninguna manera se podían encontrar.
Me senté a su lado en un auto negro, y luego vi cómo él se me quedó mirando.
—Luka… vamo