CAPÍTULO 12 —Unas cuantas cuadras de delantera.
Anastasia.
Necesité levantarme con urgencia, me había comunicado con ellos por texto, pero imaginaba que necesitaban comprobar después de semanas, que yo no estaba mintiéndoles.
A tal vez fuese mera preocupación.
Me limpié el rostro, y me senté en un sofá cuando deslicé el dedo por la pantalla, y tanto mamá como papá, aparecieron en mi teléfono y me obligué a darles mi mejor cara.
—Es ella… —sonreí al escuchar a Igor.
—Pá… má… ¡Qué sorpresa! —noté como papá se acercó a la cámara y traté de