Mundo ficciónIniciar sesiónLa dacha ardía como antorcha en la noche siberiana mientras cinco personas luchaban por no convertirse en su combustible.
Las llamas se alzaban contra el cielo estrellado como dedos desesperados, iluminando la nieve con un resplandor anaranjado que convertía el paisaje en algo diabólico. Lucía arrastraba a Diego por el pasillo principal, sus músculos protestando bajo el peso del hombre inconsciente cuya sangre dejaba un rastro carmesí sobre los







