Mundo ficciónIniciar sesiónEl grito de Anastasia Volkov al descubrir la cuna vacía fue un sonido que no se olvidaría nunca.
La base de operaciones en Noruega se sumió en caos. Sirenas de emergencia perforaban el aire ártico mientras soldados corrían por pasillos de acero, sus botas resonando contra el metal con urgencia desesperada. En el centro de control, las pantallas mostraban códigos rojos parpadeando como heridas abiertas.
—¡Alerta máxima!







