Mundo ficciónIniciar sesión20 minutos pueden ser eternidad cuando cada segundo podría ser tu último disparo, tu último aliento, tu última palabra.
Diego Valentín Cortés lo supo a las 6:34 de la mañana —cuando el silencio alrededor de la cabaña se volvió tan pesado que podía escuchar los latidos de su propio corazón martillando contra las costillas— mientras se arrastraba hacia la ventana frontal con las manos todavía







