Mundo ficciónIniciar sesiónRegresé a la sala de juntas con las piernas temblándome tanto que tuve que apoyarme contra la pared para no caer. El sabor de Diego todavía permanecía en mis labios, un sabor amargo y desesperado que sabía más a despedida que a cualquier promesa de futuro.
Esteban ya había tomado control absoluto del proy







