Mundo de ficçãoIniciar sessãoValentina Solís había enfrentado asesinos, criminales y organizaciones secretas, pero nada la preparó para decirle a su esposo que su padre estaba vivo.
Las 21:34 marcaban los relojes digitales del Orient Express cuando Valentina regresó del vagón siete con el rostro de alguien que había visto un fantasma. Porque eso era exactamente lo que había visto: un fantasma con latido cardíaco, respiración asistida y temperatura corp







