Mundo ficciónIniciar sesiónSophie Chen había perdido a 83 personas en su vida, pero la muerte de Hermann Schneider Jr. fue la primera que la rompió.
El sonido era clínico, mecánico, obscenamente indiferente al drama humano desplegándose en la Sala Cronos. El monitor cardíaco emitía ese tono continuo y plano que todos reconocen instintivamente como el final, como la línea que separa el mundo de los vivos del silencio eterno de los muertos. Las 19:02 marcaban







