—¿Qué es este escándalo? —Preguntó Naim en tono serio.
—No es nada del otro mundo… —Respondió Sanem volviendo a limpiarse la cara—. Aquí tenemos a otra defensora, de esa puta… que…
Naim frunció el ceño mirando a Janna, y ella solo retrocedió todo lo que pudo hasta salir de aquel salón.
Él soltó el aire mirando a Sanem caminar de aquí para allá, y luego se fue a la puerta para ponerle un seguro.
—Estás perdiendo con esta actitud… —Sanem se giró de golpe.
—¿Y qué quieres haga? ¡Esto es un desastre