UN JEFE ATRACTIVO.
UN JEFE ATRACTIVO.
Cuando Natalia llegó al piso de planta ejecutiva se robó todas las miradas, la verdad era que tenía aspecto de todo menos de aspirante a asistente.
―Buenos días. ―dijo con su mejor sonrisa.
Margarita se giró y la miró de arriba a abajo.
―¿Puedo ayudarte cariño?
El tono dulce de la mujer movió las fibras del corazón de Natalia.
―Yo… vengo por el puesto de asistente.
Margarita abrió y cerró los labios.
―¿Tú?
―Sí. ―Natalia se mostró un poco nerviosa, estaba decidida a d