JEFE TIRANO
Elara, confundida por el comportamiento de Nathaniel, se volvió hacia Margarita.
―¿Está enojado? ―preguntó con incertidumbre. ―Parece que sí, pero ve, no lo hagas esperar ―aconsejó Margarita con un tono que mezclaba preocupación y prisa.
Elara suspiró y se dirigió hacia la oficina de Nathaniel, preguntándose qué le esperaría tras esa puerta. Mientras tanto, Nathaniel lanzó su chaqueta sobre el sofá y se aflojó la corbata. Había pasado una noche tortuosa, imaginando a Elara con ese mé