CAPÍTULO: 7 ¿ES ÉL?
En el gran salón de la mansión O’Connel, el silencio se rompió con el sonido de una bofetada. Naomi, con la mejilla ardiendo, miró a su padre con una mezcla de impotencia y desafío.
― ¿Te atreves a desafiarme, Naomi? ―La voz de su padre retumbaba en el lujoso espacio.
―No soy un objeto ―gruñó ella, llevándose la mano a la mejilla. ―No soy algo de lo que puedas disponer y decidir como si nada. ―Reuniendo todo su valor, Naomi fijó su mirada en su padre. ―Te lo dije, padre.