UN PACTO CON EL DIABLO. CAPÍTULO 2. Una esposa… reconocida
UN PACTO CON EL DIABLO. CAPÍTULO 2. Una esposa… reconocida
Leny caminaba… o saltaba o cojeaba de un lado al otro en su habitación, tamborileando con los dedos contra sus muletas porque eso de estarse quita no era lo suyo, ni siquiera con un apierna rota. Su cabello rojizo parecía tener vida propia cada vez que ella se movía, enredándose con las cintas de su bata de seda.
El día que su padre casi había muerto de su vigesimosexto infarto provocado por la gracia de Dios y de Su Majestad… ¡Ah, no,