UN ESPOSO DE REEMPLAZO. CAPÍTULO 27. Mírame a los ojos
UN ESPOSO DE REEMPLAZO. CAPÍTULO 27. Mírame a los ojos
Konstantine miró los papeles de divorcio sobre la mesa una vez más, como si al hacerlo fueran a desvanecerse o a transformarse en otra cosa. Una mezcla de incredulidad, rabia y desesperación lo consumieron en un segundo y se levantó de un salto, arrojando una silla hacia atrás con un ruido seco que resonó en el vacío de la cocina.
—¿Divorcio…? ¿Cómo divorcio…? —balbuceó ahogándose con sus propias palabras mientras miraba aquella puerta por