UN ESPOSO DE REEMPLAZO. CAPÍTULO 12. Categoría “Loco por ti”
UN ESPOSO DE REEMPLAZO. CAPÍTULO 12. Categoría “Loco por ti”
Era un sacrilegio ver a aquel hombre y no pasarle la lengua como si fuera una condenada paleta de chocolate. Cada maldito músculo estaba diseñado para gustar, para tentar, y aquellas manos grandes recorriendo su cuerpo, apretando y arañando por donde pasaban, era como una anticipación de un infierno bien ganado.
Los ojos se Irina se cerraron mientras su cuerpo se arqueaba. Podía sentir su boca sobre sus pechos, delineando sus pezones