UN ESPOSO DE REEMPLAZO. CAPÍTULO 13. Nadie pensó en el “después”
UN ESPOSO DE REEMPLAZO. CAPÍTULO 13. Nadie pensó en el “después”
El resto de la luna de miel pasó como un borrón. Besos, risas, sexo, caricias furtivas en rincones inesperados. Para Irina, la alegría de repente había tomado forma física y esa era Konstantine: su sonrisa burlona, sus manos inquietas y esos ojos que parecían esconder algo más de lo que dejaban ver.
Era un hombre envuelto en misterio, eso no podía negarse. A veces lo notaba perdido en sus pensamientos, como si estuviera peleando c