UN ESPOSO DE REEMPLAZO. CAPÍTULO 11. Una mujer segura
UN ESPOSO DE REEMPLAZO. CAPÍTULO 11. Una mujer segura
Irina empujó a Konstantine con una risa traviesa, provocándole una mirada dulce, tierna y perversa, todo a la vez. No le dio tiempo de hablar, apenas se apartó un poco de él, y ya estaban otra vez juntos, besándose a mitad del callejón mientras iba oscureciendo. A tropezones subieron la pequeña colina frente al mar, con las manos de Konstantine apretadas en su cintura, casi como si temiera que se escapara, aunque no había forma de que Irina