HERIDAS PERFECTAS. CAPÍTULO 23. Deseo
HERIDAS PERFECTAS. CAPÍTULO 23. Deseo
A lo mejor Mikhail podía ahorcarla con una sola mano, pero ella era más que capaz de hacerlo con dos y si era necesario con los pies o con lo que fuera. ¡Aquel hombre definitivamente era tarado a una potencia alta, y a ella ya la estaba desesperando más allá de los límites sanos para su salud!
—¡Te hice una pregunta, Mikhail! ¿Exactamente cómo vas a ponerte todo ese maquillaje en el Caribe?
Lo vio fruncir el ceño y sabía que ni siquiera había estado escucha