HERIDAS PERFECTAS. CAPÍTULO 10. Una mujer juiciosa
HERIDAS PERFECTAS. CAPÍTULO 10. Una mujer juiciosa
La noche en la residencia de ancianos había sido inesperadamente divertida para Mikhail. No solo se había reído a carcajadas con las historias de los abuelos, sino que había disfrutado poder sentirse libre y despreocupado todo el tiempo, porque no importaba si aquel maquillaje se corría o se echaba a perder, simplemente porque no tenía que usarlo.
Indudablemente Karina era un caso especial. Algo en ella era… natural. Esa chispa de bondad que pa