CAPÍTULO 30. Una bestia en pausa
CAPÍTULO 30. Una bestia en pausa
Grayson Blackwell no era ningún estúpido, pero estaba seguro, completamente seguro de que había hecho desaparecer la dirección de Serena de absolutamente todos los documentos del Estudio, o incluso de su ficha médica en el hospital, así que no había ningún motivo para que la prensa estuviera frente a su puerta.
Su primer movimiento fue apartar a Beatrice a un lado y maldecir en tanto corría hacia su auto, vociferando al teléfono mientras Kenneth y él se volvían