CAPÍTULO 29. Un infierno compartido
CAPÍTULO 29. Un infierno compartido
Ambos tenían las emociones a flor de piel y eso era innegable, no había forma de evitar la frustración, porque ninguno de los dos había sido culpable de que aquello llegara hasta la prensa.
—¿Crees que fui a avisarles deliberadamente? —siseó Grayson con impotencia y Serena abrió los brazos con un gesto evidente.
—¡Da igual! ¿No te das cuenta? —lo increpó—. Sea como sea que se hayan enterado, esto ya está en la mira pública y no van a descansar, no van a dejar