Una hora después, los hombres de Leo llevaron a Vince, inconsciente, a un almacén abandonado en las afueras de la ciudad. Lo sentaron en una silla rodeado de fajos de billetes falsos, con la bolsa de drogas sobre la mesa y la pistola en su regazo.
Leo observó cada detalle, asegurándose de tener pruebas suficientes para vincular a Vince con el dinero robado y las actividades ilegales. Incluso le pidió a Connor que tomara fotos de la escena para enviarlas a una línea telefónica anónima.
«Asegúren