Susan asintió, dando un sorbo de agua para evitar más preguntas. —Sí, es que hay mucho que hacer.
Samuel intervino, cambiando de tema. —Mamá, le va genial en el trabajo. Con lo ocupada que está siempre, seguro que enseguida estará a cargo de todo.
Susan le dirigió a su hermano una mirada de agradecimiento. —Para nada. Pero gracias por la confianza, Sam.
La conversación volvió a cambiar, pasando a los planes de Elizabeth para la semana y a la idea de Samuel de apuntarse a una clase de cocina. Su