Frunció el ceño mientras asimilaba sus palabras. —¿Papel tapiz?
Parecía un plan inteligente, pero Susan aún tenía dudas. Miró a Leo en silencio, atónita, con los brazos cruzados a la defensiva. —¿Me estás diciendo que vas a usar a Vince, el mismo que te acaba de traicionar, para engañar a la policía?
Leo volvió a sonreír con sorna, aunque su tono era completamente profesional. —Exacto. Vince puede ser muchas cosas —codicioso, imprudente—, pero no es tonto. Sabe que si lo arruina, se acabó para