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En ese momento me sentí tan dolida que solo quería llorar, me abandonó sin pensar en mí, sin siquiera decirme algo, una señal si quiere, me dejó. Es tan simple como eso.
Pero el dilema continuó, un estancamiento interminable, seguramente Julián tenía una explicación, siempre la tuvo, volvería a venir a mí, era obvio. Le gustaba, era la droga del primer hombre de mi vida.
"¿Estás bien?" Harry balbuceó. No era posible que hasta que estuviera borracho, se preocupara por mí.
Por primera vez